Opinión
La incorporación de criterios sobre igualdad de mujeres y hombres en la contratación pública ha tenido poca relevancia práctica hasta el momento. Ahora que la pandemia COVID-19 ha agravado la brecha de género y que la igualdad de mujeres y hombre será uno de los ejes que guiarán la recuperación debería producirse un avance en la utilización de los criterios de igualdad en los contratos públicos, pero para ello es necesario elaborar una estrategia.
Los pactos de integridad vuelven a estar de actualidad, vinculados a la aprobación de los Fondos Next Generation EU, la aprobación de los planes de medidas antifraude y a la necesidad de controlar las inversiones realizadas. La cuestión que se pretende responder es si se trata de una herramienta adecuada para llevar a cabo esa función de control, qué aporta frente a mecanismos previamente existentes y si se puede aprender algo de las experiencias desarrolladas en España y en otros países de la Unión Europea.
Nuestros colaboradores
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Socio fundador en 2018 de la Consultoría en Licitación Pública inLicitando. -
Directora de Estrategia y Sector Público en Ayming -
Catedrático de Derecho Administrativo en la Universidad de Murcia. Coordinador de iDerTec – Grupo de investigación Innovación, Derecho y Tecnología. -
Asesor legal
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Responsable del área de Corporate Compliance de AGM Abogados -
Jefa de la Unidad de Contratación administrativa del Hospital Clínic de Barcelona -
Jefe de la Oficina de Contratación y Suministros, Universidad Estatal a Distancia, Costa Rica.


