Opinión
La contratación electrónica en licitaciones públicas se volvió obligatoria en España el 9 de marzo de 2018, con la entrada en vigor de la Ley de Contratos del Sector Público (LCSP). Este cambio marcó un hito en la modernización de los procesos administrativos, promoviendo la transparencia y la eficiencia.
Sin embargo, se detecta un mecanismo para desproteger la integridad del proceso que permite incorporar la propuesta fuera de plazo a través de la Herramienta de Preparación y Presentación de Ofertas.
La integridad pública consiste, entre nosotros, en la alineación y adhesión a valores, principios y normas éticas compartidas para mantener y priorizar el interés público sobre los intereses privados en el Sector Público. En todo caso, la integridad es uno de los pilares fundamentales de las estructuras políticas, económicas y sociales y, por tanto, también en el ámbito de la contratación pública, es esencial para el bienestar económico y social, así como para la prosperidad de los individuos y de las sociedades en su conjunto.
Nuestros colaboradores
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Cuerpo Superior de Administradores de la Junta de Andalucía: ex Jefe de los Servicios de Contratación y Patrimonio y de Presupuestos y Gestión Económica -
Jefe de la Asesoría Jurídica Compañía Española de Seguros de Credito a la Exportacion SA (Sociedad Mercantil Estatal) -
Administrador de la comunidad de prácticas de la contratación pública.
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Responsable de la Subdirección de Contratación de la Agencia de Innovación y Desarrollo de Andalucía -
Responsable del servicio de contratación pública de la Agencia Vasca del Agua (Departamento de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad. Gobierno Vasco) -
Técnico Superior de Deportes, responsable de contratación pública del Servicio de Deportes de la Diputación Provincial de Jaén. -
Abogado y Doctor en Derecho. Académico Co. Real Academia de Jurisprudencia y Legislación.


